sábado, 28 de febrero de 2026

El Kruger, casi ná

Efectivamente la cosa empezó a las cuatro y media de la mañana. El safari, que así se llaman, duró casi  ocho horas en las que  numerosos vehículos como el nuestro (ver primera foto de la entrada anterior)  se lanzan a la búsqueda de los “big five” (elefante, rinoceronte, león, búfalo y leopardo). Pendientes del aviso que no llegaba, ayer no vimos ni al león ni al leopardo. No perdemos las esperanzas, quedan muchos días. Pero vimos mucho más. 

Así que hoy vuelvo a cargar nuevas fotos, para los que quieran viajar con nosotros. Sepan los seguidores que muchas veces algo tan sencillo como cargar una foto se vuelve un dolor,  acabas cabreándote con la tecnología  y abandonas. Peor es lo del vídeo, no hay manera. Y lo siento, porque tenemos uno de elefantes que es “muy divertido”; yo creo que lo voy a colgar en YouTube y pongo un enlace… Habrá que conformarse con lo que hay.   

El safari un lujo, solo seis personas con un conductor-guía del 4x4. Dos franceses, otros dos españoles (les llamaremos GyS) y nosotros.

GyS son dos jóvenes (asquerosamente jóvenes) de Madrid con los que ya vamos tejiendo una amistad. Por ahora ahí queda, volveremos a la carga. Y lo cierto es que al ser dos los atacantes, Javi por un lado y yo por otro, multiplicamos los frentes. A los dos nos va la marcha y nos gusta enrollarnos con desconocidos y además cada uno a su manera, lo que amplia el abanico de posibles presas. Javi se mueve bien con los de casa, yo en un plano más internacional, practicando idiomas.   

Españoles somos seis (más adelante hablaré de la última adquisición, digamos MyJ, dos catalanes con los que también empezamos a hacer piña), dos o tres italianos y diría que el resto son franceses (posiblemente por encima de 40), en total unos 50 en el “lodge” en el que nos alojamos (PanAfrica Safari). La organización en el “lodge” llama la atención.  Ya iremos contando.

Y aquí lo dejamos por hoy, que guste el reportaje gráfico (somos conscientes  de la calidad de las fotos que colgamos, pero es lo que hay, toca aguantarse)


Por si ayer se dudó de lo que había detrás del árbol


Impalas. Los hay por miles.



Fácil reconocer al de delante, también a los de atrás




Al fondo la cebra


La hiena, siempre esquiva.



El bisonte y uno que chupa mucha cámara



Siempre majestuoso


.
Buscando a Willy… y me decís


Seguimos en modo Willy. Cocodrilos, coño.



Willy ha muerto


El que faltaba. Y las otras agachando el cuello


Van de culo


No se apreciará pero, lo juro, eran hipopótamos..



Los regalan


Acabamos como ayer, en el Kruger de noche.











 

viernes, 27 de febrero de 2026

¿Leoncitos a mí?

 Para el que no lo sepa, el título de esta entrada refiere a lo que dijo Don Quijote cuando se encontró con unos paisanos que trasladaban leones y les obligó a abrir la jaula. El que quiera saber cómo  acabó no tiene que leer todo el libro, solo ir al capítulo XVII de la segunda parte y en veinte minutos saldrá de dudas.

Y hoy viene muy a cuento porque hoy, día de safari, tendríamos que habernos cruzado con el rey de la selva… y no ha podido ser. Ahí va lo que sí ha podido ser.



Primero el homo sapiens


¿Quién detrás del árbol?
Debe haber más de 30000 en el Kruger.
Pero no todas escondidas.



Esto está más claro: ¡Elefantes,coño!



Búfalo


El que esto escribe 



El de azul es fácil de reconocer. Al fondo el ñu.



Eran las 4:30 de la mañana en el  Kruger.
20.000 km2 de parque.









jueves, 26 de febrero de 2026

Cambiamos de continente

 

JJ y JC  


Nos vamos a Sudáfrica  

 

Sí, sí, está bien dicho en plural, este año no voy solo con mis pensamientos, este año viene Javi.  El resto no cambia, sabemos el país al que vamos y poco más; el tiempo nos irá llevando de un sitio a otro.

 

El avión en el que esto escribo nos lleva a Doha(Qatar) y desde allí directos a destino. Dos vuelos de 6/8 horas cada uno y mañana 26 nos desayunaremos a las 9 de la mañana en Johannesburgo (la diferencia horaria con España es de solo una hora). En autobús iremos al Parque Kruger donde haremos safaris diversos, nos bañaremos a 35 grados, beberemos aperoles  y planificaremos  el resto del viaje.

 

Johannesburgo es la capital de Sudáfrica pero no parece que tenga mucho interés más allá de Soweto; lo sacrificamos, suficiente con visitar el aeropuerto.


 

Anticipo: este año habrá más animales “no sapiens” que ningún otro. No me he informado en detalle de todas las especies con las que toparemos pero seguro que vemos cocodrilos, rinocerontes, búfalos y hasta mosquitos. También la flora dibujará un viaje diferente; me han hablado de bosques de acacias y sabanas doradas; solo con nombrarlas siento celos de la naturaleza. Confío en que la cámara del iPad sea mejor que la de mi arcaico iPhone8 y las fotografías mejoren (cosa fácil); otra razón por la que he cambiado ordenador por tableta. 


Y poco más por hoy.  La foto que acompaña estas líneas es similar a la de otros viajes. Solo que esta vez somos dos… y que hemos intercambiado la chupa.


A la salud de todos 🥂


Si después de la copita te han quedado ganas de lecturas más sesudas vuelve atrás en el tiempo y deléitate con las dos entradas que hice hace un año cuando acabé con Uruguay (o viceversa): ¿Por qué viajo? y ¿Por qué escribo? Está bien eso de pensar en los porqués. 


PD.  Entre mis escasos seguidores hay dos a los que quiero hacer mención por los consejos que me han dado sobre Sudáfrica y por el reto idiomático que supone leerme: R, sudafricana afincada en Londres y V,  un “british” atípico, dos buenas personas a las que siempre vuelvo; gracias amigos.