Efectivamente la cosa empezó a las cuatro y media de la mañana. El safari, que así se llaman, duró casi ocho horas en las que numerosos vehículos como el nuestro (ver primera foto de la entrada anterior) se lanzan a la búsqueda de los “big five” (elefante, rinoceronte, león, búfalo y leopardo). Pendientes del aviso que no llegaba, ayer no vimos ni al león ni al leopardo. No perdemos las esperanzas, quedan muchos días. Pero vimos mucho más.
Así que hoy vuelvo a cargar nuevas fotos, para los que quieran viajar con nosotros. Sepan los seguidores que muchas veces algo tan sencillo como cargar una foto se vuelve un dolor, acabas cabreándote con la tecnología y abandonas. Peor es lo del vídeo, no hay manera. Y lo siento, porque tenemos uno de elefantes que es “muy divertido”; yo creo que lo voy a colgar en YouTube y pongo un enlace… Habrá que conformarse con lo que hay.
El safari un lujo, solo seis personas con un conductor-guía del 4x4. Dos franceses y otros dos españoles (les llamaremos GyS).
GyS son dos jóvenes (asquerosamente jóvenes) de Madrid con los que ya vamos tejiendo una amistad. Por ahora ahí queda, volveremos a la carga. Y lo cierto es que al ser dos los atacantes, Javi por un lado y yo por otro, multiplicamos los frentes. A los dos nos va la marcha y nos gusta enrollarnos con desconocidos y además cada uno a su manera, lo que amplia el abanico de posibles presas. Javi se mueve bien con los de casa, yo en un plano más internacional, practicando idiomas.
Españoles somos seis (más adelante hablaré de la última adquisición, digamos MyJ, dos catalanes (uno más y otra menos) con los que también hacemos piña (piñita de momento), dos o tres italianos y diría que el resto franceses (posiblemente por encima de 40), en total unos 50 en el “lodge” en el que nos alojamos (PanAfrica Safari). La organización en el “lodge” es de llamar la atención. Ya iremos contando.
Y aquí lo dejamos por hoy, que guste el reportaje gráfico (somos conscientes de la calidad de las fotos que colgamos, pero es lo que hay, toca aguantarse)
Impalas. Los hay por miles.
Fácil reconocer al de delante, también a los de atrás
Al fondo la cebra
La hiena, siempre esquiva.
El bisonte y uno que chupa mucha cámara
Siempre majestuoso
Seguimos en modo Willy. Cocodrilos, coño.
Willy ha muerto
El que faltaba. Y las otras agachando el cuello
Van de culo
No se apreciará pero, lo juro, eran hipopótamos..
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