| Un auténtico espectáculo |
| Al frente un caimán, al fondo tres |
| Un auténtico espectáculo |
| Al frente un caimán, al fondo tres |
Hay un seguidor impaciente al que al parecer le cuesta conciliar el sueño sin haber leído el artículo diario. Agradezco enormemente esta preocupación. Sepasé que ayer hubo una razón de peso: nos fuimos a dormir a las 8:30. Añádase que no teníamos internet y que la señal wifi del "lodge" más iba que venía; otra cosa: solo había luz en la recepción y en la sala de comer. Os presento nuestra habitación.
| Una habitación del Royal National. Dentro había una vela, en el baño, nos dimos cuenta al amanecer. |
Hlane es el parque más conocido de Eswatini. Planeamos dormir dos noches en el Royal National, dentro del mejor del parque del país. Tuvimos "cristo" al llegar. Habíamos reservado por teléfono dos noches y, cuando nos enteramos de que el parque estaba prácticamente cerrado por las lluvias del mismo día, no había manera de que nos devolviesen una parte. En fin ,como en los mejores tiempos, ya echaba yo en falta un poco de bronca. La cosa se arregló, si al día siguiente el parque no lo tenía claro, nos iríamos; y así fue. La pena es que no disfrutamos de parque tan relevante; cierto es que nos permitió conocer Mlilwane, se contará.
| Cenando.... con luz. |
| Parada y compra de tarjeta sim para eswatini. De amarillo las representantes de MTN, compañía telefónica. |
Hipercargados de hipopótamos. En Santa Lucía hemos visto hipopótamos hasta aburrir. Incluso tenemos la sensación de que nos entrometemos en exceso en su vida. Y menos mal que se pasan el día bajo el agua porque el sol daña su piel. Solo pongo una foto de hipopótamos, esa en la que se ve a la gente de espaldas, tirando millones de totos para llevárselo enlatado. ¡Pobres animales! yo que ellos no saldría durante unos días, a ver si así la gente dejaba de dar la vara, dice Javi.
Volvamos atrás, eran las 5 de la mañana, a las 8:15 cogíamos el avión para Durban (mil kilómetros al norte de Port Elisabeth) donde otro coche de alquiler nos esperaba; este un poco más grande, un SUV, nos facilitará la entrada en los parques. Dineritos: cuatro días de Toyota Escarlet 320€; cinco de Toyota crusier 600€. Tercera etapa.
Hemos decidido dormir en St.Lucia, una pequeña población pegada al Parque iSimangaliso. Son solo 2,5 horas de coche que unidas a lo que ya llevamos encima nos convence de la necesidad de una tarde tranquila. El hotel, una vez más, muy bien. Son generosos con nosotros y, como habíamos pedido dos camas y no tienen disponibilidad, nos dan un apartamento enorme con dos habitaciones, salón etc. Echamos un vistazo a la información que tenemos sobre la zona y no lo dudamos, nos quedamos dos noches; tranquilidad x 2.
Viendo los mapas que cuelgo al final de este artículo se puede adivinar el nuevo paraíso de la naturaleza en el que nos encontramos. Y esto es algo que ya se anticipa por la carretera. Los espacios, al igual que en el sur que acabamos de dejar, son magnificentes. El país es 2,5 veces España y son 64 millones los habitantes. Pero cuando se sale de las grandes ciudades (Johanesburgo, Ciudad del Cabo, Port Elisabeth y dos más) las casas son bajas, los espacios para vivir generosos, las plantaciones enormes, cuando ves vacas ves cientos, cuando árboles, miles, la vegetación exuberante, si lagos más lagos, si bahías todo bahías... y de momento parece que hay un respeto a la natutaleza, fauna y flora, que en Occidente está muy olvidado; espero que se mantenga. Me faltan datos para entender el negocio de la minería, lo que sí puedo confirmar es que los camiones que transportan los minerales (platino, cromo, manganeso...también oro y diamantes) se ven por doquier, interminables filas de inconfundibles camiones "volquete".
Un último comentario, sobre el turismo por estos lares. En línea con lo anteriormente dicho, el turismo aquí parece todavía racionalizado; la ruta jardín por ejemplo: no recordamos nada similar hoy en España (ni seguramente en Europa), acaso la Galicia de hace 50 (!!!) años...eso los que la podemos recordar... Toda la costa este que hemos visitado tiene que ser la delicia de cualquier campista, cada lugar es especial y todavía se respira autenticidad. Imagino (no lo conozco) que algo parecido se puede encontrar en Canadá, y quizás en Australia.
Nota curiosa: la costa sudafricana tiene 2800 kms, la española peninsular en torno a 5000.
| Pobres hippos. Pobres turistas. |
| Impresionantes los rinocerontes, muy cerquita también; estos sí que impresionan. |
Foto panorámica que dice bien poco. La vista era magnífica. Y el silencio soberbio. Tengo un video que lo recoge mejor. Y si no, a youtube.. |
| Un saluto a tutti i follower italiani Greetings to all ex-brexit & southafrican followers Salve para os seguidores da Brasil Saludos para todos. |
Y nos dieron las doce y la una, las dos y las tres... y con piernas encogidas y espalda molida bajamos del maldito gratuito kayak, pero con una sonrisa, porque el esfuerzo había merecido la pena. Las montañas entre las que remamos se reflejaban en el agua dejando poco espacio a la sombra y mucho para nuestro ir y venir de una orilla a otra como auténticos profesionales (aunque torpes en el manejo de timón) haciendo inacabable la navegación. Baste decir que los cuatro kilómetros andando (martin pescador etcetc) entre la ida y la vuelta en kayak sirvieron de alivio a todos nuestros males.
Salimos sin comer, sobre la marcha reservamos noche en Knisna donde al llegar buscamos un KFC (aquí florecen como setas), malcomimos, acogida en el hotel como siempre magnífica, descanso, vuelta por la ciudad, centro y "waterfront", y sin cenar, castigados a dormir.
Nos había gustado el comedor del hotel donde pensamos se desayunaba y yo creo que por eso no cenamos, confiábamos en un amanecer luminoso. Y así fue: el desayuno estaba incluído (no había opción) y ¡era servido! Ecos de un pasado glorioso en el que, ya que uno se preparaba el desayuno en casa a diaro, cuando salía fuera se lo servían.
Tengo fé en que algún día los hoteles vuelvan a ofrecer, como norma, el desayuno servido; y que el precio de la habitación lo incluya todo. ¡Putos desayunos buffet ! Da lo mismo las estrellas que tenga el hotel; para todos ellos el cliente es solo un tragón que quiere llenar la panza por la mañana. Lo sé, esto que pido un sueño.
De nuevo al volante, camino de Tsitsikamma.
A las 9:15 ya estamos a la entrada del "parque de los monos" donde nos esperan más de 650 simios de 10 especies diferentes corriendo (y volando) a nuestro alrededor, libres como pájaros. Una guía (para solo 6 personas) nos hace el paseo entretenido; admiración y sonrisa en nuestras caras. La mayoría de las especies tienen su origen en sudamérica, centroamérica e India. Proceden de particulares, zoos, circos y a veces centros de investigación. Para un estudioso de los animáles esto debe ser el edén. También para nosotros.
| Da gusto verla. Acababa de echar un polvo, lo digo de verdad. |
| ByN se llama. Dicen que es de los más "tontos" |
Y hablando de paraísos, justo al lado está el "paraíso de las aves", un enorme recinto cerrado que nos transporta al amazonas. No hemos visto nunca nada igual, tan bien hecho. Se empieza por poco, echándo uno la culpa de no ver aves a la propia falta de agudeza visual, pero al poco rato comenzamos a verlas y ya no paramos en las dos horas de paseo, "paseo marcado y entre abundantísima flora".
Hoy dormimos en Jeffreys bay, dudamos si acercarnos ya a la bahía, optamos por un último empujón. Al fin y al cabo es la 1:00 y hasta las 6:30 no oscurece. Nos han hablado de que en los alrededores del Parque Tsitsikamma está el puente más alto del mundo desde el que se puede hacer puenting (216 metros) y que también merece la pena visitar el parte Tsitsikomo; solo por lo bonito del nombre habrá que entrar. Allá que nos vamos. La inseguridad (y el hambre) hace que, para empezar, nos pasemos el puente; no nos importa, seguro que a estas horas no habría ningún chalado al que admirar 😂
A cambio tenemos un segundo error en la carretera y decidimos seguir nuestro instinto. Entramos así en Nature's valley ( sin traducción, a aprender idiomas, coño). Paradisíaco. Un
precioso lago a este lado de la arena, el océano índico al otro. Nos quedamos sin palabras. Dos personas en el agua (del lago), cuatro caravanas, tres coches y una playa sin fin. Metemos los pies en el Índico, no más. La foto con la que comienza este artículo es allí, se me tiene que notar la cara de felicidad.
En el próximo capítulo hablaré un poco sobre los "increibles espacios en Sudáfrica".
| Saliendo de Nature's Valley |
Lo que se puede llegara conseguir en un sitio especial. Al lado de Javi se sentaba Cristian, nuestro informante. |