jueves, 3 de septiembre de 2026

La barca.


El tercer día no lo fue para todos, pero sí para una gran parte, como 40 o 45 diría yo. Antonio, Laís y sus padres habían organizado un paseo en barca. Que empezaba a las 11:30 y se alargaba hasta las 17:30, como quien dice todo el día. A esta actividad contribuimos con una pequeña aportación, unos 10 € por persona; justo para el agua.

La barca nos llevó hacia dos o tres islas frente a SS; la primera, cómo no, Ihla Bella. Cerquita de las islas nos dimos más de un chapuzón. No todos, solo los valientes. 

En el barco teníamos barra libre, tanto de bebida como de comida. La comida, básicamente pinchos morunos de diversas carnes (y alguno también vegetariano). Una pequeña barbacoa y una mujer que no paró, durante dos o tres horas, de poner toda la carne en el asador (chiste malo, me ha salido sin quererlo). 

La música no paró y los jóvenes y no jóvenes con marcha, bailamos y reímos a placer.

El resto de la tarde fue para algunos de reposo y tertulia en el hotel; y de yantar en el centro de SS para otros. 

Y la boda se acabó.






















Antoine recordando sus días en la India.
Y qué bien lo hacía el jodío


También Laís se animó con lo Indio

Los ocho de Valladolid






Los últimos en desembarcar.



miércoles, 2 de septiembre de 2026

El compromiso



Lais y Anto tienen los papeles desde hace casi dos años, desde noviembre del 24. Fue en Luxemburgo. Una celebración sencilla, íntima y emocionante. Solo la familia. Pero también hubo comida, y se bailó...  Hay reportaje grabado, del bailongo,  peeo afortunadamente no acierto a cargarlo en este blog. 

Pensaban los novios que no era suficiente, querían hacer algo más especial. Y lo han conseguido, vaya que  si lo  han conseguido. 


De momento nos han traído hasta Brasil y nos han reservado dos noches en el hotel en el que se casan. Nosotros hemos añadido otras dos.


Sobre la gente, algo se ha dicho (leer anteriores entradas).


Del lugar elegido las fotografías dicen mucho, nunca lo suficiente, por fortuna. Veanse las de la web de los novios y algunas de mi blog. Si todavía hay dudas diré que frente al hotel está ¨Ihla bella¨ ¿Suficiente? Y si no, se coge un avión hasta Säo Paulo y a solo dos horitas nos encontramos; en Säo Sebastiäo. 


El hotel no es cinco estrellas, es mucho mejor. Aquí la gente te mira a la cara, te saluda y sonríe. 

Perfecto también el restaurante para el "café de la mañana", perfecto para tomar un tentempié después del baño en la piscina (o toma de sol para los aficionados), perfecto para cenar.  "Acolhedor" es la palabra.  Acogedor el lugar, acogedora la gente.



Pero lo más especial de esta boda han sido los detalles, los pequeños detalles....y algunos no tan pequeños. A todos los invitados nos han reunido tres días  en un mismo hotel. A todos nos han animado para que no hiciésemos regalo alguno. Y durante los tres días prácticamente tirando de pulserita "todo incluído"


No lo dije pero al llegar encontramos un regalo de bienvenida en la habitación, simbólico y simpático: una bolsa con pequeñas cosas representativas de Brasil y de España: un chupachups, dulces brasileños, un polvorón, una bolsita colacao, un abanico, botellita de bebida brasileña, en fin, tonterías...


El día de la boda la mañana lo fue de piscina, sol y voleybol. La boda propiamente dicha empezaba a las tres. 




Sorpresa fue ver nuestra foto de boda junto a la mesa en la que se servía un primer aperitivo. También estaba la de  mi hermano  y Berta y la de Anadela y Javi (que como se habrá observado no han podido venir a la boda). Un muy bonito detalle. Gracias pareja.



Acérquese la foto y con un poco de imaginación se  verá a los diferentes contrayentes.















De cuatro a cinco la ceremonia. Junto a la pareja, sentada también está la oficiante que durante un buen rato nos cuenta, en portugués, cómo se conocieron Laís y Antonio y cómo desde el año 2019 fueron uniendo más y más sus vidas.También hablan los novios, el uno al otro, hacen sus votos, y en pocas palabras sellan el compromiso. Es muy emotivo y quien más quien más quien menos echa una lagrimita. Y alguno como yo más de una, las fotos lo dirán. 




Entrada triunfal....eran las cuatro.






Final de la ceremonia. Marido y mujer,  algo más de las cinco.



Besos y enhorabuenas y sin más protocolo, se  empezaron a servir tapas de todo tipo, coixinhas diríamos (un tanto impropiamente). La cena a las siete. A lo largo del día habíamos visto cómo organizaban las mesas. Desde las siete de la mañana entre diez y quince personas no paraban de moverse. Solo para las flores dos o tres personas toda la mañana, las fotos no harán justicia. Tal la abundancia que tanto como  el color destacaba el olor. Para mí un disfrute observar los preparativos. 

Las mesas tenían nombre: China, Brasil, India... Cada país representaba un hito en la vida de los novios. Nosotros estábamos en España; los novios en China (donde quieren hacer el viaje de novios....al año próximo). Un nuevo y bonito detalle.


Panel que se curraron Eloise y Devlio.
Que bien nos lo explicaron...







Y ahora viene la buena: cada uno de los invitados tenía junto a su plato un sobre con una carta manuscrita del novio o de la novia.  Conmovedor es decir poco.  
Es razonable pensar que nadie quiera compartir su carta. Lo que yo sí puedo compartir es mis sensaciones y pensamientos: gran emoción y agradecimiento, la guardaré como una joya;  sé de otros que también lo vivieron así. 
Un pequeño gran detalle. Inigualable, me creo. Gracias Antonio (es quien me escribió a mi).



Nuestra mesa, España. A la izquierda China

 
Para iniciar el baile Laís y Tony hicieron un numerito muy divertido entre los dos, esperaremos a las grabaciones de video para compartirlo con todos. Caipinhas y la cachaza para todos.
Luego nos sorprendieron con la escuela de samba de SS. Cuarenta minutos de movimiento frenético y sonido ensordecedor. Tenía algo de hipnótico. Cuesta imaginar lo que serán los carnavales.
El equipo de audio impresionante; cuatro personas haciendo fotos y video toda la noche. A saber lo que saldrá de todo ello. 
Yo aguanté como un campeón. Bailé. Lola, a pesar del brazo en cabestrillo también se movió de lo suyo. Los más jóvenes se tiraron a la piscina e hicieron un fuego de campamento... serían las dos de la mañana. A las siete no quedaba rastro de nada.


Escuela de samba de Säo Sebastiäo


Aprendieron rápido los novios






Tengo la tentación de decir que hasta la siguiente boda. Pero no, que todavía nos falta mañana...


La ceremonia. Atención al árbol.












martes, 1 de septiembre de 2026

Un poco más de blanco


Se me olvidó y es importante. La fiesta blanca fue el día 27 de agosto y era el cumpleaños de Javi. Ël mismo dijo que quedaba en  un segundo plano  y  nos ha prometido celebrarlo a la vuelta....quizás con una paella. 

Aprovecho también para enmendar un descuido. Al escribir sobre los juegos previos a la cena no valoré como merecía al verdadero cerebro de la actividad, digamos Celia. Sé que los novios también sustentan esta opinión. Queda dicho: merece su tarea el máximo de los reconocimientos. En estos saraos te  necesitamos Celia...

Y porque no quede muy sosa esta entrada ahí van otras poquitas fotos blancas de más alta calidad y en las que aparece gente notable que no apareció en la anterior entrada.


De las pocas fotos que pillo del discreto Javi. Felicidades.



Lola bailando, a pesar del cabestrillo. 
Lo que no hicieron otros muchos, debo decir



Otros dos bailando. Y alguna partiéndose de risa.