miércoles, 26 de agosto de 2026

Mangaratiba y Angre dos Reis

A Mangaratiba solo venimos cuatro; Celia y Dani van a Paraty. 

Camino de un mirador cerca de la ciudad nos cruzamos con la  Cavalgada do Piseiro, fiesta anual en la que se concentran en Mangaratiba cientos de caballos ( y caballistas). La policía nos para en medio de la carretera y nos invita a disfrutar del espectáculo; afortunadamente no hay videos en youtube a los que dirigir a los seguidores, tendrán que venirse para acá...o pedir una grabación a alguno de los viajeros. 

En la confianza de que la cena será como debe, decidimos tomarnos solo unas tapitas y nos acercamos a un recinto en el que se celebra el día festivo.Todavía hay poca gente pero el volumen de la música y la cantidad de policías son tan marcados como si el festival estuviese ya en pleno apogeo. En  más de un puesto vemos anunciados "torresmos"....y eso pedimos: puros torreznos que nada tienen que envidiar a los de Soria.                                                               


Tía y sobrino a la espera del torresmo



Torresmos... pero no de Soria


Festival de la Cavalgada


Mirador Imperial. Pena de luz. 

El plan era dormir en Angre dos Reis y allí nos dirigimos. El nombre de la ciudad ya nos tiene un poco mosqueados (parece que la traducción es Arroyo de los reyes pero a nosotros nos causa como desasosiego, lo de "angre" suena a enfadado, enfado de los reyes podríase decir).  

No tenemos alojamiento reservado y tras desechar un hotel que apuntaba maneras pero que descubrimos situado como en medio de una favela, nos dirigimos a otro que, aunque alejado del centro, se ubica junto a una preciosa playita y con unas notables vistas. No es oro todo lo que reluce. Se trataba de un "condominio", unas instalaciones mitad hotel mitad "airbnb" y aunque la sensación que todos tenemos es la de estar metiendo la pata optamos por el puto "Inn", "Angre inn";los reyes, enfadados, nos alojan.

Al pollo de la recepción no nos le podemos imaginar riendo, ni con los hermanos Marx, ni con Eugenio, ni con  Mr. Bean, ni con la madre que lo parió. Personaje siniestro digno de ser llevado a la pantalla, dice Sergio. Son las 6, ya ha oscurecido y las luces blanquecinas de todo el recinto no ayudan, la atmósfera es un poco cutre. El amigo del frac, que así viste, coge dos rollitos de papel higiénico y muy diligente nos enseña las habitaciones y nos invita a alquilar sábanas y  toallas, una novedad en los modelo de alojamiento, al menos para nosotros. 
Dejamos las maletas y salimos disparados a tomar algo en el centro de la ciudad. De alguna manera sentimos negatividad en el ambiente; y se confirma cuando al volver al hotel descubrimos que al parar cae agua por debajo del coche. ¿Será el líquido refrigerador? 
 
Y algo más sucede en torno a esta ciudad y a este hotel. Se barajan varias hipótesis y en todas ellas hay un damnificado. Me explico: que si unos atracadores dan un tirón y rompen la clavícula a uno del grupo pero el herido consigue tirar al suelo al atracador y es la policía la que se hace cargo (luego la propia policía promueve la entrega de la medalla al mérito civil al herido). 
La otra hipótesis es que uno del grupo oye por la noche ruidos extraños, sale al balcón y al ver que la luna está como tumbada (nada que ver con la luna española) queda embelesada, tropieza con la puerta y se rompe la clavícula. 
Sea como sea, por la mañana nos vamos al hospital. Rx que va, tomografía que viene y que a Lola le regalan cabestrillo para  unas semanas. Y ya van dos.

Hemos llegado a la conclusión de que ni nos gustan los reyes enfadados ni los arroyos ni la madre que lo parió ni nada que se le parezca.

De momento solo dos. Y eso sí, ambos con un muy  buen humor.

Por la mañana también llevamos el coche al hospital, aquí hubo más suerte, solo era agua del aire acondicionado.. y que a veces gotea...

1 comentario:

titti dijo...

In vacanza, una vacanza così, bisogna guarire in fretta… che sfortuna! Tanti auguri a “uno del gruppo” 😀