Veo muchos comentarios en favor de la fauna y de la flora (en detrimento de mis meditaciones, tengo que entender). Pues bien, esto se acaba. La fauna queda a partir de ahora en un segundo plano, casi diría que en el olvido. Ahora toca concentrarse en lo que escribo; ni fotos ni puñetas.
Como anticipaba, nadie supo decirnos si el Hlane se abriría o no. El no-sol que nos tumbó a las 20:30 se convirtió en sol a las 5:45, imposible e innecesario dormir más. Tomamos rápidamente la decisión de irnos hacia otros lares. Preguntas por aquí, lecturas por allá y dicho y hecho, hacia Mlilwane.
Un inciso: entre nuestros interpelados una pareja de australianos con la que habíamos charlado la noche anterior durante la cena. La pareja, chicos de nuestra edad, recien jubilados, mandó su coche en un contenedor desde Australia porque piensa pasar un año por el sur de África. ¡Vaya cacharro! Eso lo descubrimos a la mañana siguiente cuando nos íbamos (ellos también), un 4x4 impresionante lo bien equipado que estaba. Hay que decirlo, daban envidia (insana, como dicen algunas). Tras Sudáfrica, Namibia y Boswana. Ellos, Graham y Colette.
El parque al que decidimos ir nos pillaba de camino a Johanesburgo donde comenzaremos la cuarta y última etapa del viaje. A solo hora y media de Hlane, cuesta creer que con tan corta distancia un parque estuviese casi anegado y el otro como sin tocar. Parecía que seguíamos en el mismo campamento pero todo era mucho más razonable, empezando por los precios. Aquí comimos lo que quisimos por 8 euros, en el otro a joderse y a tirar de buffet de a 20 euros. Y lo mejor, se podía visitar el parque a pie. Ventajas y desventajas de tener o no los "big five".
Disfrutamos enormemente con los cocodrilos; pena no poder cargar un video en el que se ve a un animalito de estos a punto de morder a Javi 😎. Pero también anduvimos al lado de las cebras y de los gamos, búfalos y cómo no facóqueros. Anduvimos unos kilómetros y otros pocos en coche. Una pena que nuestro coche no fuede 4x4, esto nos habría permitido acceder a la zona montañosa del parque (reservada a esos vehículos). El día salió de lujo. Fotos pocas pero elegidas
| Un auténtico espectáculo |
| Al frente un caimán, al fondo tres |
A eso de las cuatro empezamos, camino de Mbabane, capital del reino, la búsquedavde hotel. Como ya viene suendo constunbre dimos con una joya, esta vez también con desayuno (sevido) incluído. Y con piscina, piscinita, pileta, digamos. No perdonamos. Y gente amable, "as usual". La zona se llama Mantenga, palabra muy recordable para el que quiera aprender el idioma.
Un buen rato de blog, otros con el tenis y mañana los dos juntos a comprar camisetas camino de Johanesburgo.
2 comentarios:
¡Cómo no vamos a comentar sobre la flora y la fauna con esas fotos y esas descripciones que nos haces, primo!
Ahora, te informo que tengo fobia a las hormigas, así que ese castillo que enseñas me ha impactado bastante.
Mirmecofobia se llama, lo acabo de buscar. No sabía que tenía nombre, así que por el mundo hay más personas a las que les pasa como a mí.
He mirado cómo curarlo, pero no, gracias.
Hala, a ver esas camisetas que os compráis mañana.
Besos
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