sábado, 17 de febrero de 2024

Chichén Itzá


Madrugón. Había quedado con el guía a las 7:45, para entrar en el yacimiento a primera hora. Un poco caro el contratar un guía para uno solo. Lo mejor, que así, según llegas, entras; los mortales a la cola.


En 2007 se hizo, una votación (internáutica, creo) para elegir las “nuevas siete maravillas del mundo”  Este tipo de votaciones siempre me han parecido una chorrada, pero como hoy me viene bien, lo cuento. Esto dijeron los votos, no tengo claro si en este orden:  Chichen Itzá, Coliseo de Roma, Estatua de Cristo Redentor en Río, La Gran Muralla China, Machu Picchu,  Petra y Taj Mahal. A mi me falta la Muralla; pero por supuesto he visto otras maravillas, como la Alhambra; y me faltan otras muchas, como los  Guerreros de Siam. Afortunadamente.


Pues bien, Chichen Itzá sí es una maravilla. Y si le pones historia e historias, ni te digo. Cierto es que cuando acabas la visita te quedas como vacío, como diciendo: bien, bien, pero no es para tanto. Creo que no es raro cuando las expectativas son muy altas. El guía no era bueno, no encandilaba, contaba cosas sabidas y con poco interés. Además su defensa de los Mayas no solo era innecesaria sino también errónea en ocasiones. Mal ha empezado cuando me dice estar orgulloso de sus ancestros, que a ellos les debe su trabajo actual. Hay que joderse. Ya en harina me repite una y otra vez que los mayas “eran buenos”, no eran guerreros…hasta que llegaron los toltecas…ahí arrancó, según él, su afán guerrero y su obsesión por los sacrificios humanos. De nuevo hay que joderse. Y el resto, más lugares comunes. No he aprendido mucho. Sí destaco algo que no conocía, la acústica en el juego de pelota y en torno al Castillo (la pirámide). Échese un vistazo a estas grabaciones  u otras. 


https://www.youtube.com/watch?v=SvgCzU7y6wg

https://www.youtube.com/watch?v=dsDuDKlvpoo 







De los mayas ya he hablado y lo seguiré haciendo pero para  hacerse una idea de lo que es Chichen Itzá, hay dos opciones: “venirse pacá” o echar un vistazo en youtube, allá cada cual.

Dejo evidencia de mi elección.






Aquí es temporada baja, hoy habría unos 5000 visitantes, me han dicho. En temporada alta se multiplica por cuatro. Es una pequeña locura.  Dejo testimonio también de la otra cara de la moneda de Chichen Itzá, decenas y decenas de puestos que han ido abriendo desde las 8 de la mañana (a esa hora ninguno, cuando me iba a las 12 hacían un pasillos por todo el yacimiento). Mira tú que estoy pensando que quizás la otra cara de la moneda sea la  pirámide….


























Visitas guiadas

He tenido muy buenas experiencias con los guías turísticos. Las mejores han sido cuando el pago era al terminar la visita. La de Chichen no ha sido de las buenas. Ya empezó mal cuando me dijeron que el pago era en efectivo (la entrada 25€, el total 100), Pero tranquilo, que podía pagar con tarjeta, solo un  5% de comisión. Luego, la calidad del guía, tirando a deficiente. Y por último, la cara. No saqué mi libro hasta pasada hora y media. Lo saqué para repasar lo visto y lo por ver. Y va el amigo y me dice que la visita son dos horas y que además le acaban de llamar y se tiene que ir a las 10:30. Que lo que me queda que lo vea yo. Y yo, que ya estaba calentito le he dicho de todo menos bonito. Me perdonaba hasta la entrada y me pagaba el taxi de vuelta. Como soy buen chico lo hemos dejado en un descuento del 30%.  

Es una lástima la falta de profesionalidad que he observado. Solo aquí, eran cientos los guías, la mayoría lo único que tienen es entusiasmo y necesidad de buscarse la vida.




Vuelta a por la mochila, ligera comida mexicana (lo empiezo a acusar) y a por el autobús que me trae a Mérida, donde ahora escribo.

Una sorpresa agradable: llego andando al hotel (12 minutos de mochila son soportables) y casi me emociono al ver las estrellas del hotel: cuatro; y van a ser tres noches; y 50€ por noche; y está muy bien y en puro centro. Un triunfo.


Son las 4:30 y me suelto por la ciudad, ciudad nuevamente colonial, como Valladolid, de casas bajas y calles numeradas. Pero más ruidosa, bastante más ciudad. Pateo la ciudad mientras busco una oficina de cambio donde reponerme del desfalco ChichenItzá. Tomo un cafecito. Y encuentro, no una sino dos oficinas de turismo, con gente encantadora y unos mapas de Yucatán como debe ser. Empiezo a planificarme los próximos días e incluso las siguientes etapas hacia el sur (Campeche, Palenque…). Un mapa ayuda a ver de dónde vengo, dónde estoy y hacia dónde voy….fisicamente hablando. Cancún (mar Caribe), Valladolid, Mérida, Campeche (golfo de México) 





Nota de despedida: he cenado, justo al lado del hotel, un sandwich de jamón y queso, pero con pan de masa madre y debo decir que es el mejor que he comido en mi vida. Yo creo que tenía que ser pan “de puta madre”.



Cartelería


Poca cosa, alguna toma desde el autobús. Y un especial Palacio Nacional, el de Mérida, que se podía visitar y he visitado. Una sala enorme llena de murales, los pies de algunos son dignos de compartir, eso es lo que hago; aviso, cuesta leerlos.








AM nació en Mérida. El teatro abre en un mes.
AM nació en Mérida. El teatro abre en marzo.


















viernes, 16 de febrero de 2024

Ladrón de bicicletas

Sigo en Valladolid, Zaci en Maya, pronunciese “Saqui”, que quiere decir gavilán blanco, no me pregunten el porqué. Ayer noche me sugirieron desayunar “Cochinita” y así lo he hecho. En un puesto de calle donde también tenían “lechoncito”. 







Luego me tomo un café de verdad y un zumo original y rico: chaya de piña, casi ná. La chaya es una hoja similar al trébol y que al parecer se utiliza en muchas comidas tradicionales (mayas, aquí todo es maya). 

En la cafetería me enrollo con el camarero (cómo no), me indica que el mejor cenote a visitar no es el que está en la ciudad (Zaci se llama) ni otros dos que son patrimonio de los viajes organizados. Que vaya a la Hacienda San Lorenzo Oxman. Y me dice que la mejor forma es tomando dirección Chichimilá. Al poco me entero de que este es su pueblo, donde vive. Y que si puedo lo visite. Y lo visito, cómo no. Me cojo una bicicleta y para allá que me voy, son solo 8 kms, eso sí, por un carril bici a la antigua usanza, de los buenos. De Chichimilá hay un buen reportaje gráfico al final de esta entrada; inauguramos sección, cartelería.


Pedaleo bajo un sol de justicia y hago memoria sobre algunos detalles del día anterior que no puedo dejar de contar. Y es que Valladolid es una ciudad de las de antes. Sigue habiendo guardias de circulación, muchos ni sabrán de qué les hablo. Organizan el tráfico, especialmente en los cruces. Además aquí  hay una novedad: llevan una linterna  con la que indican a los coches que ahí están a ellos y que sigan las indicaciones luminosas. Ya lo contaba ayer, aquí la iluminación es justita. No tengo video (aunque visto lo visto, daría lo mismo), hay que imaginárselo.  


Tras preparar el reportaje voy a mi primer cenote, a ver en directo de qué se trata tanto que se habla de los cenotes. Este está abierto y ciertamente es impresionante. Veo en un mapa que solo alrededor de Valladolid hay decenas. Y sé que más adelante tropezaré con otros muchos y alguno visitaré. Intentaré cargar un vídeo en el que se ve cómo se lanza uno al agua, yo también me he lanzado pero me faltaban manos para grabarme (imposible videoselfie). 

Definición de cenote: pozos de agua de gran profundidad que se alimentan por la filtración de la lluvia y por las corriente de los ríos; los mayas los consideraban fuente de vida. Los hay abiertos al sol, cerrados y mitad-mitad.   







Sobre dónde alquilar una bicicleta

Busca un local modesto. No se te ocurra ir a un hotel finolis. Te tratan como a un potencial ladrón. Me ha pasado a mi… con esta pinta de guiri  y de tío honrado que tengo. El caso es que había dejado el pasaporte en el hotel, solo llevaba una fotocopia, les digo el hotel, pongo cara bueno….y les convenzo: que les deje 1000 pesos (el alquiler de la bicicleta era de 100 pesos). Váyase usted a la mierda. A dos pasos, Rufino, una tienda modesta, que sin problemas, los mismos 100 pesos pero a un caballero humilde y honrado. 










En fin, sigamos; de vuelta al hotel cargo con la mochila, me subo a la bicicleta, hago equilibrios pero llego, direcciones prohibidas incluidas, a donde el Rufino. Me hace una foto.












Como un mango fresquito, unos cacahuetes “japoneses” y listo para la siguiente etapa. Por indicación de mi amigo el camarero, Juan, me olvido de autobuses de primera (les llaman camiones, son de calidad) y busco los colectivos. Aquí iremos apretaditos pero no importa, mi destino está a una hora. Chichen Itza. Además así viajo con la gente de la que quiero estar cerca. Y resulta que los vehículos son también de mucha calidad.







En el hotel reservado, Villas Arqueológicas, junto al yacimiento de Chichen Itza, paso una tarde deliciosamente aburrida y descansada. Me siento a las cuatro, larga tarde. Baño en la piscina. Lecturas sobre el mundo maya preparándome para el día siguiente. Cervecita, café. Eso es todo. Cena a las 7:30, como debe ser, y a mis cuadernos.










Nueva sección, “Cartelería”. Hoy, todo Chichimilá. Sin comentarios














jueves, 15 de febrero de 2024

De Cancún a Valladolid


 Ya estoy en tierra firme. He dormido en Cancún. He amanecido pronto. Con hambre. Así que no me lo he pensado dos veces y a las 8:30 me he metido unos tacos de aupa. Una foto lo dice todo. Acompañado de un gran zumo de melón y de café. Ríete del desayuno inglés. Resueltos lo más urgente, tarjeta SIM y cambio de moneda, he intentado conseguir mapas de Yucatán, Chiapas y Oaxaca pero sin éxito. De momento tiraré con los mapas de la guía Lonely Planet (que, para mí, es casi imprescindible) y de Google Map. Hay que ver lo que ayuda el móvil en estos viajes, se ha vuelto el objeto más necesario. Me cuesta ponerme en mi lugar hace menos de diez años, cuando el acceso a internet se limitaba a los escasos cafés en los que con no pocas dificultades, dedicaba las últimas horas del día a escribir estos cuadernos. 










Como he de volver a Cancún he decidido ponerme en movimiento hacia occidente hoy mismo. He comprado un billete de autobús para Valladolid, camino de Mérida, Así podré visitar el yacimiento de Chitchen Itza un día de diario, el viernes.  Antes de dejar cancún he querido ver el mar el mar caribe. He paseado por las blancas arenas de playa Langosta. Dejo para mis últimos días el chapuzón en las aguas caribeñas.


Y aquí estoy, escribiendo estas líneas en Valladolid, en un coqueto hotel de siete habitaciones, casi todas desocupadas. Como si ayer no hubiese sido suficientemente largo (24 horas de pie), me he encontrado con una hora de regalo. Sucede que el huso horario es aquí diferente. Al parecer Cancún y costa caribeña son la excepción, en el resto del país la diferencia horaria con Europa es de siete horas. Aquí iba un video, pero no puedo cargarlo. Habrá que hacerse una idea del hotelito con solo una foto.


La 4 mi habitación

Valladolid es una ciudad colonial, tranquila, pequeña, poco iluminada, de casas todas bajas, no más de dos pisos. Toda ella. Y con una incomprensible denominación de las calles.  Ríete ahora de Nueva York.  Véase el plano (parcial) y que alguien me explique cuáles han sido los criterios; yo he preguntado y han intentado explicármelo, sigo sin entenderlo. Al parecer me encontraré lo mismo en otras ciudades.






Anochece pronto, a las 6, una pena. Pero he podido visitar la ajetreada ciudad que es pura vida. El zócalo, la plaza mayor, es única. A ver si el video que adjunto transmite lo que digo. Cuando me acercaba a ella creí que lo que oía eran altavoces, pero no, eran pájaros, supongo que miles. Y la plaza una delicia provinciana. No puedo cargar vídeos y no encuentro uno en el que se aprecie lo que cuento, así que hay va otro en el que se aprecia el zócalo (pero de día, sin cantos de aves, una pena) y la ciudad


https://www.youtube.com/watch?v=cKb8wbf69pY

 

He cenado vegetariano, había que compensar lo desayunado. He cerrado el día con un espectáculo de luz y sonido en una enorme plaza a la que se llega con linterna (literalmente), andando por medio de calles solitarias pero en las que lo último que se siente es miedo. Ya lo he dicho,  una ciudad pacífica. 



miércoles, 14 de febrero de 2024

Historia, nada más que historia

Escribo en el avión, ya cerquita de México.  Y escribo sobre lo que he aprendido estos últimos días. Cosas que sabía y cosas que no. Son solo pinceladas, un batiburrillo de historia, fría historia, curiosas historias. Solo historia.


Para empezar hay que remontarse diez mil años atrás, a las civilizaciones mesoamericanas. La zona sur de México, Belice, Guatemala y algo del Salvador, a eso se llama Mesoamérica, ahí se establecieron los Mayas.Los Aztecas estaban más al norte, en torno a Tenochtitlán, lo que hoy es Ciudad de México. Este viaje solo será al mundo maya. 

Para los profanos, entre los que me incluyo, esto es como cambiar de dimensión, como puede serlo el antiguo Egipto. Un mundo lleno de misterio y muchas veces incomprensible. Un complejo jeroglífico. Y apasionante. Tendré oportunidad de escribir sobre ello en los próximos días, tengo previsto visitar más de un yacimiento.También indagaré sobre dos hechos que me intrigan: el sacrificio humano (ofrenda a los dioses) y el canibalismo; ambas eran prácticas más que habituales de aquellos pueblos que en muchos otros aspectos (arquitectura, escultura, astronomía, escritura, agricultura etc), ya se ha dicho, estaban muy desarrollados. Cuesta entenderlo.

Solo unos milenios después, en 1519, llega a aquellas tierras un tal Hernán Cortés. 
En escasamente dos años el mundo maya se desmorona. 
Lo de Cortés fue una increíble conquista; salvaje, esa es la palabra. Una aventura digna de una obra de ficción difícil de imaginar. Fue tal la confluencia de factores que hicieron posible la conquista que cuesta creer que fuese como la cuentan los libros, pero son demasiados los testimonios.
Primero Dios, en el que Cortés se apoyaba con fe inquebrantable. Además tuvo que ser un hombre con una extraordinaria confianza en sí mismo y no dudo de que de una gran inteligencia. Siempre mirando adelante, con las ideas claras.
Otro factor: el afán evangelizador de la Iglesia; y de los propios conquistadores. A mi me sigue pareciendo desmedido; aunque, mires por donde mires, en ello se sigue. No llegaban a un pueblito y lo primero que hacían era echar abajo los ídolos locales y poner cruces e imágenes de la Virgen. Y les convencían.
También una mujer, la gran Malinche, la indígena que dio un hijo a Cortés y sin la cual, no hay duda, la historia hubiera sido otra. Cortés hablaba, pero era Malinche la que daba forma a sus palabras. Y así se fue ganando el favor de tantos caciques y papas y pueblos.
Y quizás lo más relevante, pueblos indígenas en busca de sus propios intereses: luchas internas,   historias de dominación y de sumisión, lo que unos querían frente a los otros etc. Ayudaron tanto a la conquista que todavía se tienen que estar revolviendo bajo tierra. Cortés iba con 500 soldados pero sus ejércitos llegaron a contar con la ayuda de miles y miles de indígenas que luchaban a su lado. Hizo lo imposible.
Pero, ojo, hay que decirlo, Cortés y su gente tuvieron un enemigo constante que como es habitual, estaba en casa: los otros españoles, también ansiosos de poder y de riquezas. Cuentan los entendidos que en esos años murieron más españoles a manos de españoles que a manos de indígenas. Peleas internas de las que Cortés al final salió victorioso.
Y así en 1521 aquello pasó a ser Nueva España, el Virreinato de Nueva España

Más tarde, como siempre, cómo no, la revolución, los Zapatas y los Villa  y los Juarez y en 1822 México proclama su independencia. España empieza a dejar de ser lo que había sido.

A partir de 1845 y poco a poco, los Estados Unidos se van anexionando Texas, California, Nevada, Utah y parte de Colorado, Kansas y otros estados. Más de la mitad de lo que era México pasó a ser “Norteamérica”. Asombroso. Años después, el gobierno mexicano vende  Arizona y Nuevo México a los EEUU, por 10 millones de dólares. Así se escribe la historia.

Un salto a 1864. En este año sucede algo que suena  ridículo pero que a mi me ha llamado mucho la atención. Y fue el intento de restaurar la monarquía en México. Europa “envía” a aquellas tierras a Maximiliano de Habsburgo como emperador. Ejecutado a los tres años. Hizo lo que pudo. Falló el intento. La historia de esos años es realmente curiosa. Me pregunto si, las cosas por aquí habrían sido distintas si hubiese tenido éxito “esa monarquía europea”.

Ya en el siglo XX  mencionar dos cosas. La permanencia en el poder durante 70 años del mismo partido político (el PRI), desde 1930 hasta 2000, lo que es algo poco habitual en la historia y si no, que me den más ejemplos. Y algo que a mí siempre me ha llamado la atención: la cantidad de españoles que, por la guerra civil española, decidieron emigrar a México y cómo de bien fueron recibidos y cómo han ido creando una estirpe notable de Hispano-Mexicanos.


Y eso es todo por hoy, premio al que hasta aquí haya llegado.


martes, 13 de febrero de 2024

Sur de México




De nuevo América. Esta vez México, el sur. Península del Yucatán, Chiapas y Tabasco, Oaxaca y acaso Veracruz. Desde el 13 de febrero hasta el 3 de marzo. 

Como en otras ocasiones ahí va una primera foto, entrando al (nuevo) ascensor de la Glorieta. 

Y un mapa, para hacerse una idea de dónde está y cómo es México. Un embudo que une EEUU con Centroamérica (Guatemala, que visité en 2011, Belice, Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá) y al poco, se llega a Colombia, que visité hace un año.  A poca distancia de Yucatán, Cuba.

Comenzamos.