Antes de echarnos al agua y contar nuestra particular odísea, un inciso. El seguidor preocupado seguro que se pregunta cómo volvemos. Porque recordará que vinimos por Catar. El vuelo de vuelta también era vía Doha. Seres impresentables se han metido en otra guerra más, así llenan los bolsillos y además despistan a los de casa, que se creen sus embustes. En resumen, que hace unos días, viendo que querían seguir con los tiros y con los acorazados y con sus portaviones de última generación y con las bombas atómicas, en fin, con sus cosillas...pues que pensamos que mejor evitar el golfo pérsico. Preguntamos a las maravillosas líneas aéreas que tenemos en España, pero los muy hijos de puta tampoco renunciaban a sacar tajada de la guerra, 1500€, 2000, 3000...lo que usté quiera. Sabíamos que nuestros amigos GyS, del Kruger, a los que la guerra les pilló calentita, consiguieron vuelo con las líneas aéreas Argelinas (algo falló del algoritmo porque para conseguir un precio razonable tuvieron que sacar billete de ida y vuelta; jodieron a la máquina. Llegaron bien a casa, un día tarde). Con los argelinos no conseguimos nada que no nos fastidiase todos los planes. Volvemos a través de Etiopía, con sus líneas aéreas, llegamos un día más tarde. En Addis Abeba, la capital, estaremos unas 16 horas....pero esa es otra historia...
Vamos al agua. A las 9 ya estábamos a la puerta de las cataratas. Íbamos preparados como auténticos profesionales, con nuestras chanclas, nuestras buenas chupas, la mochila para el teléfono... el día magnífico, el sol brillaba... nada anticipaba la tragedia. Son 16 cataratas en Zimbabue y 3 en Zambia (el ya conocido puente separa los países y por tanto las cataratas). Hasta la catarata 4 todo iba bien, en las fotos se apreciaría nuestra cara de felicidad si supiésemos hacer fotos; lo prometo, estábamos ensimismados con el espectáculo y secos como el bacalao (salado). Obsérvense con atención nuestras chupas, sologotitas de agua... Poco a poco nos fuimos mojando más y más. En las próximas 12+1 imagenes, con cariño y mucha comprensión se podrá apreciar la evolucíón en el nivel de caladura de las prendas, atención a mi camisa, p.ej.
El telefonito empezó a peligrar. La tortura se hizo progresivamente insoportable a partir de la séptima catarata... En la 12, tras varias paradas en las que el agua toda nos venía desde arriba y al frente solo veíamos blanco, tomar un atajo que nos llevase a la entrada.
Fin de la primera parte. Eran las 11.
Y ahora ya sí, a por las fotos.
| Este sí que sabía lo que es hacer un buen café |
5 comentarios:
Genial odisea, y extraordinaria negociación con el paisano. Buenas y enriquecedoras experiencias seguro
Maravilloso ver y veros.
Qué maravilla de la naturaleza...leído y visto video incluído, como lo habéis disfrutado!!
Le parole finali raccontano tutto…!
Anche se ce l’hai raccontato -e bene- il viaggio bisogna vivero. 👏🏻 👏🏻
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