El tercer día no lo fue para todos, pero sí para una gran parte, como 40 o 45 diría yo. Antonio, Laís y sus padres habían organizado un paseo en barca. Que empezaba a las 11:30 y se alargaba hasta las 17:30, como quien dice todo el día. A esta actividad contribuimos con una pequeña aportación, unos 10 € por persona; justo para el agua.
La barca nos llevó hacia dos o tres islas frente a SS; la primera, cómo no, Ihla Bella. Cerquita de las islas nos dimos más de un chapuzón. No todos, solo los valientes.
En el barco teníamos barra libre, tanto de bebida como de comida. La comida, básicamente pinchos morunos de diversas carnes (y alguno también vegetariano). Una pequeña barbacoa y una mujer que no paró, durante dos o tres horas, de poner toda la carne en el asador (chiste malo, me ha salido sin quererlo).
La música no paró y los jóvenes y no jóvenes con marcha, bailamos y reímos a placer.
El resto de la tarde fue para algunos de reposo y tertulia en el hotel; y de yantar en el centro de SS para otros.
Y la boda se acabó.
4 comentarios:
De pequeña siempre hice paseos de barco con mi familia… a partir de hoy serán más especiales todavía 🧡
¿Quién es la pequeña?
Juanca gracias por compartir tus experiencias. Me alegro que lo hayáis pasado tan bien. Me ha recordado mis varios viajes por Rio; uno con una Convención de comerciales con GW en el que vimos muchas garotiñas de las que no mencionas nada y otro en crucero por Brasil, Argentina y Chile. Las cataratas las vimos desde Buenos Aires con un vuelo terrible que casi no pudo aterrizar en Iguazú. Pero bueno, el susto mereció la pana como has visto.
Aprovechad ahora que tenéis salud y oportunidades.
Un abrazo para ti y un beso para Lola.
Gracias Paco. Como siempre un gusto saber de ti.
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